En el último informe del Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación, EIS 2026, España se mantiene asciende al puesto 14 destacando como el quinto país que más mejora y acercándose al nivel de "innovador fuerte".
El 9 de julio, la Comisión Europea publicaba el Cuadro Europeo de Indicadores de la Innovación (European Innovation Scoreboard - EIS) de 2026 con las respectivas fichas de cada país.
La clasificación de este año muestra que el rendimiento de Europa en materia de innovación sigue mejorando, con un aumento de 11,6 puntos porcentuales en la puntuación global de la UE desde 2019. Este resultado refleja casi una década de crecimiento constante y pone de relevancia la resiliencia del ecosistema de innovación de Europa. Más en concreto, entre 2025 y 2026, el rendimiento de la UE en innovación mejoró 1,7 puntos porcentuales, tras un incremento más modesto de 0,5 puntos porcentuales el año anterior. Si bien todos los Estados miembros de la UE han registrado avances, el rendimiento varía considerablemente de un país a otro.
Suecia, Dinamarca y los Países Bajos encabezan nuevamente la clasificación, superando la media de la UE y manteniendo su estatus de "líderes en innovación". Finlandia conserva una sólida y estable cuarta posición aunque pasa de líder a innovador fuerte, mientras que Malta ha logrado avances notables, superando el umbral para convertirse en "innovador fuerte" y Hungría ascendió al grupo de los "innovadores moderados". España ha ascendido un puesto, pasando del 15 al 14, aunque sigue como innovador moderado al igual que el año pasado. Sin embargo, se sigue acercando a la media europea, en el último año se trata del quinto país que más mejora y cada vez está más cerca de subir al nivel de "innovador fuerte".
Si analizamos cada uno de los 12 bloques de indicadores para el caso de España, se aprecia que con respecto al año pasado, consigue mejorar en ocho y empeora en cuatro (digitalización, inversión empresarial, colaboración empresarial en el sistema y activos intelectuales). Si se tiene en cuenta el período 2019-2026 la caída se reduce a dos bloques, los relacionados con capital humano y activos intelectuales, siendo especialmente notable en este último con un descenso de 11,5 puntos porcentuales.